Las motos tetracilindricas a2 son una rareza en el mercado español, pero precisamente por eso generan tantas dudas: pocas encajan de verdad con la normativa y todavía menos tienen sentido para quien empieza. En este artículo voy a separar lo que permite el carnet A2 en España, qué modelos nuevos siguen mereciendo la pena en 2026 y qué buscaría yo en una unidad de ocasión. También verás dónde está el compromiso real: una cuatro cilindros puede ser deliciosa, pero no siempre es la compra más lógica.
Lo esencial para elegir bien una tetracilíndrica A2
- El A2 en España permite hasta 35 kW, 0,2 kW/kg y exige que la moto no derive de un modelo con más del doble de esa potencia.
- En 2026, las opciones nuevas más claras son Honda CB650R, Honda CBR650R y Kawasaki Ninja ZX-4R.
- Honda ofrece versiones limitadas a 35 kW y Kawasaki ya vende la ZX-4R dentro de su gama A2 en España.
- En segunda mano siguen teniendo sentido algunas Hornet 600, CBF600 o Bandit 650 bien documentadas.
- Si vas a hacer mucha ciudad, una bicilíndrica A2 suele ser más racional; si buscas tacto fino y estirada, el cuatro cilindros tiene más encanto.
Qué permite de verdad el carnet A2 en una tetracilíndrica
La primera criba no es estética, sino legal. Según la DGT, el A2 autoriza motocicletas de hasta 35 kW y una relación potencia/peso máxima de 0,2 kW/kg, y además la moto no puede estar derivada de un vehículo con más del doble de esa potencia. Ese último punto es el que se olvida con más facilidad y el que deja fuera a muchas deportivas de cuatro cilindros.
La regla del doble de potencia
En la práctica, una moto limitada a 35 kW sólo encaja si su potencia original no supera los 70 kW. Por eso una naked de 95 CV sí puede tener versión A2, mientras que una supersport más potente ya no entra aunque lleve un kit de limitación. Yo aquí no me fijaría primero en la cilindrada, sino en la potencia de origen y en la documentación que la acredita.
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Por qué tantas cuatro cilindros se quedan fuera
Muchas tetracilíndricas puramente deportivas han sido pensadas para girar alto y ofrecer prestaciones serias por encima de todo lo demás. Eso funciona muy bien cuando ya tienes el carnet A, pero con A2 rompe la lógica de la compra: o no son limitables, o resultan demasiado pesadas, o simplemente no compensan frente a una bicilíndrica moderna. Con esto claro, ya se entiende por qué la oferta nueva es tan corta y tan concentrada en pocos modelos.
Ese filtro legal explica el resto del artículo: ahora toca ver qué opciones nuevas quedan realmente vivas en España y cuáles merecen tu tiempo de verdad.
Las opciones nuevas que sí tienen sentido en 2026
Si miro el catálogo español actual, la oferta nueva de cuatro cilindros compatible con el A2 se puede resumir en muy pocas motos. Las más claras son las dos Honda de 650 y la Kawasaki Ninja ZX-4R. No son equivalentes entre sí, y precisamente ahí está la clave: una compra la haces por uso, no por simpatía hacia el motor de cuatro cilindros.
| Modelo | Tipo | Cómo encaja en A2 | Lo mejor | Lo menos cómodo | Precio orientativo |
|---|---|---|---|---|---|
| Honda CB650R E-Clutch | Naked | 649 cc, 70 kW y versión 35 kW disponible | Equilibrio general, tacto fino, uso diario razonable y embrague E-Clutch opcional | 207 kg en orden de marcha; en ciudad lenta no resulta tan ligera como una bicilíndrica | 9.500 € |
| Honda CBR650R E-Clutch | Sport / sport-touring | La misma base mecánica, con versión 35 kW y 211 kg | Más protección aerodinámica, mejor para carretera y estética más deportiva | Postura más comprometida y algo menos amable en maniobras | 10.650 € |
| Kawasaki Ninja ZX-4R | Deportiva 400 | Motor tetracilíndrico de 399 cm3 y 57 kW, dentro del margen legal para A2 | Sonido, estirada y sensación racing; además pesa 189 kg y tiene asiento de 800 mm | Hay que llevarla alta de vueltas y no es la más relajada para el día a día | 9.500 € |
La CB650R me parece la opción más sensata si quieres una naked con carácter sin renunciar a cierta lógica de uso. La CBR650R añade carenado y una posición más enfocada a carretera, así que tiene más sentido si haces autovía o salidas largas. La ZX-4R, en cambio, juega otra liga: es la más especial, la más divertida si te gusta trabajar el motor arriba y también la menos universal.
Si lo que buscas es valor puro, merece la pena bajar al mercado de ocasión, porque ahí aparecen algunas cuatro cilindros muy interesantes que siguen encajando con el A2.
Las usadas que todavía merecen la pena
En segunda mano la foto cambia bastante. Aquí no me obsesionaría con la novedad, sino con tres cosas: que la potencia original permita la limitación legal, que exista documentación clara del kit y que el mantenimiento esté al día. Una unidad bien llevada puede darte más satisfacción que una moto nueva mal elegida.
| Familia | Por qué sigue interesando | Qué revisaría yo antes de comprar | Mi lectura |
|---|---|---|---|
| Honda CB600F Hornet | Suele ser una de las cuatro cilindros más equilibradas para empezar si está bien conservada | Historial de revisiones, estado del sistema de carga y que la limitación esté legalizada | Buena compra si quieres agilidad y un motor vivo sin irte a una supersport |
| Honda CBF600 | Más dócil y utilitaria, con un enfoque claramente más fácil para el día a día | Desgaste de embrague, transmisión y kilometraje real | Me parece una opción muy lógica si priorizas facilidad antes que imagen |
| Suzuki GSF650 Bandit | Robusta, conocida y con mecánica sencilla de mantener si encuentras una unidad sana | Estado general, uso previo y calidad de la limitación | Es una compra honesta si aceptas una moto con menos glamour y más sentido práctico |
Hay una trampa clásica en este mercado: ver el anuncio, leer “limitada para A2” y asumir que todo está en regla. Yo no me fiaría nunca de eso sin comprobar ficha técnica, homologación de la limitación y potencia original. Si la moto supera el margen legal de origen, no te sirve aunque el anuncio sea muy convincente; aquí la ficha manda más que la estética del escaparate.
También te diría que algunas FZ6, GSR600 o deportivas de la época pueden parecer tentadoras, pero conviene mirarlas con lupa porque no todas encajan legalmente o no todas compensan el sobrecoste de mantenimiento. En una cuatro cilindros de ocasión, la compra buena no es la más potente: es la que está mejor documentada.
Qué gana y qué pierde frente a una bicilíndrica A2
El debate real muchas veces no es “quiero cuatro cilindros o nada”, sino “¿me compensa un cuatro cilindros frente a una bicilíndrica moderna?”. Y aquí mi respuesta es bastante clara: depende del uso. El tetracilíndrico tiene un tacto más fino y estira mejor; el bicilíndrico suele ser más fácil, más lleno abajo y más agradecido en ciudad.
| Aspecto | Cuatro cilindros A2 | Bicilíndrica A2 típica |
|---|---|---|
| Entrega a bajas rpm | Más suave, pero menos llena | Más contundente y fácil de mover sin jugar tanto con el cambio |
| Subida de vueltas | Más progresiva y adictiva | Más directa, aunque menos refinada arriba |
| Ciudad | Exige más embrague y más juego con el cambio | Normalmente más amable y relajada |
| Carretera y autovía | Mejor estirada y más agradable a ritmo sostenido | Correcta, pero menos emocionante a alta velocidad de crucero |
| Sonido y tacto | Más redondo y con más carácter mecánico | Más simple y menos fino arriba |
| Mantenimiento | Suele ser más caro y más laborioso | Suele ser más contenido |
La conclusión práctica es bastante simple: si tu vida de moto va a ser 80% ciudad, recados y trayectos cortos, una bicilíndrica A2 suele ser la compra más inteligente. Si haces más carretera, te gusta estirar marchas y valoras el tacto mecánico, el cuatro cilindros empieza a tener sentido de verdad. No es una cuestión de superioridad; es una cuestión de encaje.
Y ese encaje también afecta al dinero y al mantenimiento, que es justo donde mucha gente se lleva la sorpresa.
Mantenimiento y costes reales
En una tetracilíndrica no todo es sonido bonito y suavidad. Hay más piezas que revisar y, en general, más horas de trabajo cuando toca hacer mantenimiento serio. No significa que sean motos problemáticas, pero sí que conviene asumir el presupuesto con frialdad desde el principio.
- Bujías, válvulas y sincronización: con cuatro cilindros hay más elementos que revisar y ajustar, así que una revisión grande suele costar más que en una bicilíndrica equivalente.
- Consumo: el cuatro cilindros suele pedir más gasolina en ciudad. Si una moto consume 1 l/100 km más que otra y haces 10.000 km al año, ya son 100 litros adicionales.
- Transmisión y embrague: no son necesariamente más frágiles, pero sí trabajan mejor cuando el mantenimiento no se retrasa.
- Seguro y uso real: en modelos más deportivos o más potentes, el gasto total sube aunque la ficha diga A2.
La CB650R declara 4,9 l/100 km y la ZX-4R 5,1 l/100 km en ficha, así que no estamos hablando de cifras absurdas, pero tampoco de una economía de scooter. En carretera estable esa diferencia puede parecer pequeña; en uso urbano repetido sí se nota más de lo que parece en un primer momento. Yo aquí siempre hago la misma cuenta mental: si voy a recorrer mucho, el sobrecoste de un motor más refinado acaba apareciendo en el acumulado anual.
Por eso insisto en que una tetracilíndrica A2 no se compra sólo por pasión. Se compra cuando aceptas un poco más de complejidad a cambio de una experiencia de conducción más fina y más emocionante.
Si yo tuviera que elegir hoy según el uso
Si tuviera que decidir hoy sin dejarme llevar por la nostalgia, me quedaría con una recomendación muy concreta según el perfil del piloto. No hay una única respuesta correcta; hay una moto que encaja mejor con cada uso.
- Uso mixto y primera moto seria: Honda CB650R 35 kW. Me parece la más equilibrada para ciudad, salidas y aprendizaje real.
- Más carretera y algo de protección: Honda CBR650R 35 kW. Tiene más lógica si haces autovía o si te atrae una deportiva sin irte a una supersport pura.
- Capricho mecánico y tacto racing: Kawasaki Ninja ZX-4R. Es la más especial, la que más te va a hacer sonreír si te gusta jugar con las rpm.
- Presupuesto prudente: una Hornet 600, CBF600 o Bandit 650 bien revisadas. Aquí el truco está en comprar documentación y estado, no sólo cilindrada.
Si tuviera que resumir la compra de motos tetracilindricas a2 en una sola idea, diría esto: merecen la pena cuando buscas refinamiento, estirada y una experiencia más emocional, no cuando sólo quieres una moto fácil y barata de mover. Para un uso polivalente, la Honda CB650R o la CBR650R me parecen las apuestas más redondas; para un capricho con mucha personalidad, la ZX-4R tiene más sentido de lo que parece; y si el objetivo es gastar con cabeza, una bicilíndrica A2 sigue siendo la opción más inteligente. La clave no está en perseguir el número de cilindros, sino en elegir la moto que de verdad vas a disfrutar y mantener sin sorpresas.